Bonificaciones condicionadas
Reducen el tipo a cambio de contratar productos. Si dejas de cumplir la condición, el tipo sube: conviene calcular el coste con y sin bonificación.

Comparación asistida
Elegir entre fija, variable y mixta no es elegir «la mejor hipoteca», sino la que encaja con tu tolerancia al riesgo y con el plazo que tienes por delante. Aquí tienes los criterios que usamos para comparar propuestas.
Sígusta Inversiones recoge tu información, te orienta, realiza un estudio inicial y coordina la búsqueda de financiación con empresas colaboradoras especializadas, acompañándote durante el proceso. No concedemos financiación ni podemos garantizar la aprobación: la decisión corresponde siempre a la entidad. Aviso legal.
En una hipoteca fija el tipo de interés se pacta al inicio y no cambia durante toda la vida del préstamo: la cuota es previsible desde el primer día hasta el último. En una variable, el tipo se compone de un diferencial estable más un índice de referencia que se revisa periódicamente, de modo que la cuota sube o baja con ese índice. La mixta combina ambas: un primer tramo a tipo fijo y, a partir de cierto momento, un tramo variable.
Ninguna de las tres es superior en abstracto. Lo que cambia es cómo reparten el riesgo: la fija te protege de subidas y te impide beneficiarte de bajadas; la variable hace lo contrario; la mixta traslada la incertidumbre a la segunda mitad del préstamo.
La decisión depende de cuántos años prevés mantener el préstamo, de qué margen tiene tu economía para absorber una cuota mayor y de si tienes previsto amortizar anticipadamente.

El TIN es el tipo de interés nominal: mide únicamente el coste del dinero. La TAE incorpora además comisiones y determinados gastos asociados, y por eso permite una comparación más honesta entre propuestas distintas.
Aun así, la TAE tiene límites: en una hipoteca variable se calcula con supuestos sobre el índice de referencia, de modo que es una estimación, no una promesa. Y no siempre refleja el coste de los productos vinculados o bonificados que se contratan al margen.
Por eso, cuando comparamos propuestas contigo, miramos la cuota, la TAE, el coste total estimado del préstamo y qué hace falta contratar para mantener las bonificaciones.

Reducen el tipo a cambio de contratar productos. Si dejas de cumplir la condición, el tipo sube: conviene calcular el coste con y sin bonificación.
Apertura, amortización anticipada, subrogación o novación. No todas se aplican siempre, pero conviene tenerlas identificadas antes de firmar.
Alargar el plazo baja la cuota y sube el total pagado. Es la palanca más fácil de mover y la que más se subestima.
Si prevés amortizar, el escenario cambia: el tramo fijo largo pierde parte de su ventaja frente a otras opciones.
Comparativa
Comparación cualitativa de las tres modalidades según estabilidad, revisiones, riesgo y horizonte temporal. No incluye tipos de interés concretos porque dependen de cada entidad y momento.
| Criterio | Hipoteca fija | Hipoteca variable | Hipoteca mixta |
|---|---|---|---|
| Estabilidad de la cuota | Constante durante toda la vida del préstamo | Cambia en cada revisión del índice | Constante en el tramo inicial y variable después |
| Revisiones | No hay revisiones de tipo | Periódicas, según lo pactado | Solo a partir del inicio del tramo variable |
| Riesgo asumido | Bajo frente a subidas; no aprovecha bajadas | Alto si el índice sube; favorable si baja | Diferido: se concentra en la segunda etapa |
| Horizonte que suele encajar | Plazos largos con prioridad en la previsibilidad | Plazos cortos o con amortización anticipada prevista | Casos que buscan previsibilidad inicial y flexibilidad después |
| Qué mirar al comparar | TAE, comisiones y bonificaciones exigidas | Diferencial, índice, periodicidad de revisión y suelo de cuota si existe | Duración del tramo fijo y condiciones del tramo variable |
No incluimos tipos de interés ni rankings de entidades: cambian con frecuencia y dependen del perfil de cada solicitante. Lo que sí hacemos es comparar contigo las propuestas reales que se reciban.
Encaje y límites
No vendemos un producto concreto ni tenemos interés en que elijas una modalidad u otra. Nuestro papel es que entiendas lo que estás firmando y que puedas comparar propuestas en igualdad de condiciones.
Documentación
Para comparar propuestas no hace falta un expediente completo, pero sí información suficiente para que la comparación sea real. Listado orientativo.
Es un listado orientativo: cada entidad pide lo suyo. No envíes documentación por formulario, correo ni WhatsApp; te indicaremos el canal adecuado cuando corresponda.
Proceso
Importe, plazo y qué te preocupa más: la cuota o la incertidumbre.
Vemos qué modalidades encajan de partida con tu situación.
Te indicamos qué información ordenar para que las propuestas sean firmes.
Coordinamos con empresas colaboradoras la localización de alternativas.
Cuota, TAE, coste total, comisiones y condiciones asociadas, una al lado de otra.
Te acompañamos hasta que la entidad resuelve y decides con la información completa.
Transparencia
Consulta si el estudio o la tramitación tienen coste y qué condiciones se aplican antes de aceptar cualquier servicio: te lo indicaremos por escrito antes de que te comprometas.
En cuanto a la hipoteca en sí, recuerda que el coste no se agota en el interés: tasación, comisiones, productos vinculados y el plazo elegido influyen tanto o más que unas décimas de tipo.
Dudas habituales
Primer paso
Nos cuentas tu situación, la revisamos y te explicamos qué alternativas tiene sentido explorar con nuestras empresas colaboradoras.
Teléfono: 919 012 656
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Contenido informativo elaborado por Sígusta Inversiones · Última actualización: septiembre de 2026 · Volver a financiación para particulares
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