Desembolso por fases
El importe se libera conforme avanza la obra, previa comprobación del estado de ejecución. El calendario depende de la entidad.

Autopromoción
Construir la propia vivienda no se financia como una compra: el dinero se libera por fases, contra obra ejecutada y certificada. Aquí tienes qué se exige y en qué orden.
El préstamo autopromotor está pensado para un particular que construye una vivienda para uso propio, no para venderla. La garantía se apoya en el terreno y en la obra que se va incorporando, y por eso el dinero no se entrega de una vez.
Es importante distinguir dos figuras que se confunden con frecuencia. El promotor profesional construye para comercializar y su operación se analiza como actividad empresarial; nosotros tratamos esos casos en el área de financiación para promotores. La autopromoción, en cambio, es un particular construyendo su casa.
Tampoco es lo mismo que financiar únicamente la compra de un solar: adquirir suelo sin proyecto ni licencia es una operación distinta, con criterios propios y bastante más restrictiva.

El importe se libera conforme avanza la obra, previa comprobación del estado de ejecución. El calendario depende de la entidad.
Sin proyecto técnico y licencia municipal el caso no puede avanzar: son la base del análisis.
Debe ser detallado y coherente con el proyecto. Los presupuestos genéricos generan desconfianza y retrasos.
La dirección facultativa certifica lo ejecutado; esas certificaciones justifican cada disposición de fondos.
La secuencia habitual empieza por disponer del terreno y encargar el proyecto. Con el proyecto y el presupuesto en la mano se solicita la licencia y se plantea la financiación, que se estudia sobre el conjunto: valor del suelo, coste previsto de la obra y valor final estimado de la vivienda terminada.
Alterar ese orden suele salir caro. Comprar suelo sin comprobar antes su edificabilidad, o iniciar gestiones de obra sin haber estudiado la financiación, son los dos tropiezos más frecuentes.
Conviene identificar en qué punto está el proyecto, qué falta y qué suele condicionar su viabilidad.

Durante la construcción es habitual que solo se paguen intereses de lo dispuesto, y que la amortización completa empiece al terminar la obra. Esa estructura, cuando la entidad la ofrece, ayuda a soportar el periodo en el que se paga obra y, en muchos casos, también un alquiler.
El riesgo principal de una autopromoción es la desviación de coste. Un presupuesto ajustado en exceso deja al proyecto sin colchón, y ampliar la financiación a mitad de obra no siempre es posible.
Por eso insistimos en revisar el presupuesto y las reservas para imprevistos antes de comprometerse con plazos de ejecución.

Encaje y límites
Documentación
Listado orientativo de lo que suele revisarse en una operación de autopromoción.
Es un listado orientativo de la documentación que suele requerirse en una operación. No adjuntes documentos en este formulario, por correo ni por WhatsApp.
Transparencia
Consulta si el estudio o la tramitación tienen coste y qué condiciones se aplican antes de aceptar cualquier servicio: te lo indicaremos por escrito antes de que te comprometas.
Además del préstamo, la autopromoción incorpora costes propios: proyecto y dirección facultativa, licencia y tasas municipales, tasación con valor de obra terminada, seguros exigibles, impuestos y formalización. Conviene tenerlos previstos desde el inicio, no cuando la obra ya ha empezado.
Dudas habituales
Lo habitual es disponer del suelo antes de plantear la financiación de la obra. Comprar únicamente el terreno es una operación distinta y suele analizarse con criterios más restrictivos.
No. El importe se libera por fases conforme avanza la construcción, normalmente contra certificaciones de obra emitidas por la dirección facultativa.
El préstamo promotor financia una actividad empresarial destinada a la venta. La autopromoción es un particular que construye su vivienda para uso propio y se analiza con otros criterios.
Es el principal riesgo. Ampliar la financiación a mitad de obra no siempre es viable, por lo que conviene prever un margen para imprevistos desde el presupuesto inicial.
El proyecto y la licencia son piezas clave del caso. Sin ellas, el análisis no puede completarse, aunque en fases iniciales sí es posible hacer un estudio previo de viabilidad.
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Contenido informativo elaborado por Sígusta Inversiones · Última actualización: septiembre de 2026 · Volver a financiación para particulares
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